“La violencia de género es todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual, y psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.
Organización de las Naciones Unidas, 1993.

 Justificación

La violencia en cualquiera de sus manifestaciones debe de ser un tema que nos cruza a todas y todos. Hombres y mujeres solemos ser objetos y sujetos de violencia, aunque, debemos reconocer que por la subordinación histórica - social y las relaciones de poder entre los sexos, han hecho que sea la mujer la destinataria en mayor porcentaje de la violencia intrafamiliar y de género. Desde la mirada sociológica, esta conducta presenta una discrecionalidad reiterada desde los más fuertes hacía las y los más débiles. Además, establece que el vínculo abusivo comporta un desequilibrio de poder y que la relación abusiva debe de ser crónica, permanente y periódica.

La violencia que reciben las mujeres dentro de sus hogares está perpetrada en su mayoría por las parejas sentimentales de ellas, producto de la existencia de patrones culturales y estereotipos que se han fomentado por medio de la práctica social. Alrededor del mundo al menos una de cada tres mujeres han sido golpeadas, abusadas sexualmente u otra forma de dominación machista alguna vez en su vida. Las mujeres maltratadas suelen ser víctimas no sólo de violencia física, sino también de abuso verbal y sexual, amenazas, manipulación psicológica y control de los recursos económicos. Así, pues, la violencia de género las vulnera social, física, psíquica y patrimonialmente.

La Organización Mundial de la Salud en Ginebra 2002 indica que la violencia contra las mujeres va desde un empujón hasta la violación sexual o el homicidio y señala que los traumas causados por la violencia, ocasionan daños psicológicos y trastornos emocionales que limitan irreversiblemente la salud física y mental de las mujeres. Además de destruir centenares de miles de vidas, la violencia ocasiona afecciones a corto y a largo plazo, como lesiones físicas, síndrome de dolor crónico, depresión y comportamiento suicidas, así como también afecta los ingresos de las familias, su trabajo y la capacidad de conservar el empleo.

El Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM), identifica la violencia intrafamiliar como una violación a los derechos humanos. La violencia contra la mujer no es particular de México, es un problema social mundial y que no distingue países y cruza todas las esferas de la vida, sin distinción social ni de clase.Es importante reconocer que no solo las mujeres se ven afectadas por la violencia intrafamiliar, sino también niños, niñas, adultos mayores y discapacitados (as), incluso hasta los mismos hombres.

En nuestro país, la violencia contra la mujer representa un grave problema social. Según la Encuesta de la Dinámica de los Hogares (INEGI e INMUJERES, 2003),el porcentaje de mujeres que padecen violencia es de 46.6% de la población en general. 29.5% declara padecer violencia emocional, 26.3% (casi una cuarta parte) experimenta simultáneamente violencia emocional y económica, 14.4% vive sólo violencia económica, 8.8% padece una combinación de emocional, económica y física, 6.3% declaró violencia emocional, económica y sexual y el 5.7% de las mujeres vive los cuatro tipos de violencia. En el caso de la Zona Metropolitana de Guadalajara, según el Antropólogo de la Universidad de Guadalajara Juan Carlos Ramírez (2003), dos de cada tres mujeres ha vivido violencia por parte de sus parejas en algún momento de su vida.

El tema de la violencia intrafamiliar es demasiado complejo y ha sido visto desde diferentes disciplinas del conocimiento. La sociología, antropología, psicología, psiquiatría, trabajo social, la medicina, etc., han proporcionado una serie de valiosa literatura que ha permitido conocer cada vez más este hecho social. Esto no quiere decir que no haya más tela en donde cortar y podamos seguir investigando.


IESE, L. Ellsberg, M. and M. Gottemoeller. “Ending violence Against Women”. Population Reports, Serie L, No. 11 Baltimore, JohnsHopkinsUniversitySchool of Public Health, Population Information Program, December 1999.

Hay que tener en cuenta que la población total (2000) era de 97.5 millones, de los cuales, 49.9 son mujeres y 47.6 son hombres.

el 19 de diciembre del 2003 entró en vigencia en jalisco la “ley de de atención y prevención de la violencia intrafamiliar”, en donde se establece que en jalisco, se refiere a violencia intrafamiliar como “la acción u omisión intencional que ponga en peligro o afecte la integridad física, psicológica o sexual, que se ejerce en contra de algún miembro de la familia, por otro integrante de la misma, independientemente de que pudiere constituir delito.

Se prevé que antes de la mitad del año, el CEPAVI y el INEGI presenten los datos de la encuesta estatal sobre violencia intrafamiliar.